Que sera, sera, whatever will be, will be, the future’s not ours to see, que sera, sera♫♪ Bonita canción para esperar que un cometa te mate, o incluso mejor, para animar a una desfiguradilla muchacha desequilibrada en confinamiento solitario; esto último es una genial escena que nos ofrece Girl Interrupted.

Viajamos nuevamente a ese maravilloso y excitante año, 1999, año en que se estrenaba Inocencia Interrumpida, película germano-estadounidense, dirigida por James Mangold y escrita por Susanna Kaysen, James Mangold, Lisa Loomer, Anna Hamilton Phelan, basada en la novela homónima de memorias de la misma Sussana.

Película muy mal vista por la crítica, sin embargo, la señorita Jolie, fue galardonada con tres estatuillas por este film: Mejor Actriz de Reparto (Oscars 2000), Mejor Actriz de Reparto (Globos de Oro 2000), Mejor Actriz de Reparto (Premios del Sindicato de Actores).

Es el año 1967, y una joven aspirante a escritora de 18 años llamada Sussana (muy sutil de parte de la autora) papel adoptado por la extraña Winona Ryder; una confundida muchacha que “ha intentado suicidarse”, tomando un frasco entero de aspirinas con una botella de Vodka.

Sumado a ello, se nos cuenta que Sussana mantuvo una relación con un hombre casado, que resulta ser su profesor de literatura.

Es así como termina en el hospital psiquiátrico Claymoore (bajo el eufemismo de clínica de reposo); entra con el diagnóstico de Trastorno de Borderline y conducta promiscua (obvio, si es en una dama, claramente es patológico).

Y como al público nos encantan las tramas tipo fraternidad malibú, tenemos a todo un elenco de locas que se pasan a formar parte del círculo cercano de Sussana dentro del Hospital:

Lisa Rowe (Angelina Jolie), co-protagonista, una sociópata (orgullosa de su poco común diagnóstico en mujeres), agresiva y rebelde, tiene un largo historial dentro del hospital, además de tener esa encantadora característica, que poseen los locos de su calibre, de atraer a la gente de su alrededor. Sussana en un momento acaba siendo su mejor amiga tras caer en las tretas mentales que pone la señorita Lisa.

Daisy Randone (la increíble Brittany Murphy, Q.E.D.P.), adicta a los tranquilizantes y los laxantes, con un trastorno similar a la bulimia, que la lleva a comer enormes cantidades de pollo frito, y esconde los restos bajo su cama. Es una de las más trastornadas que sale en la película.

Georgina Tuskin (Clea DuVall), mentirosa compulsiva patológica, soñadora, amante del Mago de Oz, es la compañera de cuarto de Sussana.

Polly Clark (Elisabeth Moss), no es muy especificado su trastorno, es algo así como una persona muy infantil, y el hecho de que tenga gran parte del rostro quemado, le provocan un desequilibrio importante en su conducta.

Janet Webber (Angela Bettis, impecable ella), es una anoréxica –el cuerpo de Bettis es perfecto para el papel-, que anda de vez en cuando con las chicas; memorable su frase de: “treintaicinco kilos es el peso perfecto!!

Es una película sobre un psiquiátrico (mi tema favorito), una película de cómo muchas veces la locura pareciera ser un estado de voluntad propia, con eso de Sussana enloqueciendo por cuenta propia, o Lisa volviendo una y otra vez en un eterno círculo vicioso. Problemas del primer mundo de las ricas blancas, decían por ahí.

Recuerda en ocasiones a “Alguien voló sobre el nido del cuco”, pero más que nada por la crítica básica que ambas películas comparten: el psiquiátrico como una institución ficticia, con males ficticios, y de cómo la aventurada psiquiatría moderna no ha avanzado mucho en eso de conocer la mente humana; en el caso de Inocencia Interrumpida se ve claramente en las escenas de Polly, cuando ella se siente muy musical y no la dejan interactuar con los instrumentos, sólo porque la rutina impuesta no calza con su deseo.

En las películas de este tipo siempre se cuestionan los métodos, a fin de cuentas ¿qué es alguien loco?; si no encajas, estás loco, así de simple.

Hay muchos sitios que, de manera muy derp, clasifican a esta película con la temática LGTB, y todo porque (SPOILER), en una escena de juerga, Lisa besa a Sussana… y es el beso más insípido de la vida… creo que es una tontera clasificar a la película por esa línea, siendo que tiene muchísimo más que ofrecer. El beso podría significar una expropiación de la voluntad de Sussana; Lisa reafirma su superioridad social basada en quién sabe qué, con la provocación oral, un beso robado es la voluntad robada. Algo así como una violación extraña que le suma puntos a la locura.

Ahora bien, si la analizamos con cuidado, no es una “buena película”; según la internet cinéfila, las actuaciones no son del todo buenas; no es la mejor película de Winnona, ni la mejor de Angelina, ni la mejor de Brittany, ni la mejor de Bettis… pero, sigue siendo un tremendo elenco, con una historia muy jugosa, que, en mi humilde opinión, quizá no se supo desarrollar en todas sus aristas. De todas formas es una película divertida, con mensajes precisos, el final es un poco extraño y el personaje de Daisy para mí, se lleva todos los aplausos, muy bueno ese personaje (we miss you Brittany).

Nos quedamos con el diagnóstico de Sussana:

“- Desorden Fronterizo de la personalidad. lnestabilidad de la propia imagen, relaciones y humor. lnseguridad de metas. lmpulsos autolesionantes como el sexo casual. Me gusta eso. ‘Negación social y una actitud generalmente pesimista a menudo observada’. Sí, así soy yo.
– Así somos todos.”

Anuncios

y usted ¿qué opina?

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s